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Meta 4.3 – Enseñanza técnica, profesional, superior y de adultos

Tertiary students in Melbourne, Australia, protest against proposed cuts to higher education funding.

Credit: GEM Report/Corey Oakley

Meta 4.3 – Enseñanza técnica, profesional, superior y de adultos

El indicador mundial de la meta 4.3 es la tasa de participación de los jóvenes y los adultos en la enseñanza y la formación formales y no formales. Las encuestas de la fuerza de trabajo pueden ser al respecto una fuente de datos. Por ejemplo, la Encuesta de la Fuerza de Trabajo de la Unión Europea, que abarca la participación en la enseñanza y la formación formales y no formales, muestra que es más probable que participen en ellas las mujeres y los jóvenes. En cuanto a la comparabilidad internacional y a su exhaustividad, el diseño de las encuestas de la fuerza laboral de otros lugares del mundo tiene que elaborar un módulo común que aborde la educación formal y no formal.

En 2015, en el mundo más de 60 millones de estudiantes de secundaria estaban matriculados en cursos de enseñanza técnica y profesional – cerca del 10% del total de los alumnos de secundaria –, mayoritariamente del segundo ciclo de secundaria. En la mayoría de las regiones apenas ha variado esta tasa desde el 2000, aunque la participación aumentó en el Cáucaso y Asia central y disminuyó en el Pacífico. En la enseñanza técnica y profesional siguió habiendo un predominio de los varones; el 43% de los matriculados fueron muchachas.

En 2015, había 213 millones de estudiantes matriculados en la enseñanza superior. Desde el 2000, la tasa bruta de matriculación ha aumentado casi 30 puntos porcentuales en los países de ingresos medianos altos, del 17% al 46%. En cambio, el crecimiento de la matriculación en el Cáucaso y Asia central y en el África subsahariana casi se estancó. Ha ido en aumento la matriculación en establecimientos privados.

Las mujeres han superado a los hombres en matriculación en la enseñanza superior, y el África subsahariana es la única región en la que cursan estudios superiores menos mujeres que hombres. En cambio, las mujeres van por detrás de los hombres en lo que se refiere a cursar completos los estudios superiores de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

En 2015, en el mundo más de 60 millones de estudiantes de secundaria estaban matriculados en cursos de enseñanza técnica y profesional y 213 millones estaban matriculados en la enseñanza superior

Las encuestas de hogares pueden utilizarse para demostrar la disparidad en la participación en la enseñanza postsecundaria y en los resultados en ese nivel educativo. Cálculos nuevos realizados para el presente informe muestran que la tasa de asistencia de las personas de 18 a 22 años de edad despegó entre el quintilo más rico de la población en los países de ingresos bajos y medianos, pero siguió estando próxima a cero entre el quintilo más pobre. En El Salvador, el 51% del quintilo más rico y menos del 2% del más pobre cursaron alguna forma de enseñanza postsecundaria, mientras que en Mongolia los porcentajes respectivos fueron el 67% y el 3%, lo que indica que apremia que muchos países de ingresos medianos implanten políticas que hagan accesible la enseñanza postsecundaria (Figura 10).

Un gran porcentaje de la población adulta no ha cursado toda la enseñanza primaria en los países de ingresos bajos y medianos y no es probable que esas personas vuelvan a la escuela primaria para completar la enseñanza básica. En Kenya, solo uno de cada dos adultos ha finalizado los estudios primarios, pero nada más que el 3% de los matriculados en la enseñanza primaria son adultos. Estas estadísticas no captan detalles acerca de la continuación de la instrucción fuera del sistema de enseñanza formal.

FIGURA 10: Los más pobres apenas tienen alguna oportunidad de cursar una enseñanza postsecundaria en los países de ingresos bajos y medianos

Mira el reporte del año anterior sobre el objetivo 4.3.