El seguimiento de la igualdad de género en el ámbito de la educación

El seguimiento de la igualdad de género en el ámbito de la educación

Con arreglo a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se ha establecido un nuevo marco de seguimiento de la educación, reemplazando al que correspondía a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). El nuevo sistema utiliza un conjunto mucho más completo de fuentes de información que el anterior, abarcando un ámbito más amplio y apuntando a responder a las ambiciones de las metas de los ODS. Aun si solo logra tocar la superficie de las cuestiones centrales relativas a la educación y al aprendizaje durante toda la vida y vinculadas con el desarrollo sostenible, el nuevo marco requiere una considerable movilización de recursos para establecer normas y desplegar herramientas adecuadas, sobre todo por lo que hace a captar distintos aspectos de la inclusión y la equidad.

Al evaluar la igualdad de género, el marco de seguimiento del ODS 4 da un importante paso adelante con respecto al ODM 3, como se observa en el conjunto de once indicadores globales del ODS 4 aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2017. En el ODM 3, se efectuaba el seguimiento de la paridad de género solamente en lo tocante a la matriculación en la enseñanza primaria, secundaria y terciaria y la alfabetización de adultos. En el ODS 4, en cambio, todos los indicadores deben ser desglosados por sexo en la medida de lo posible (Cuadro 1). El indicador 4.5.1 requiere un índice de paridad de género para todos los indicadores que pueden ser desglosados, y ello se reitera en referencias al desglose “por sexo” en otros indicadores (por ejemplo en el indicador 4.1.1, etc.).

CUADRO 1: Indicadores mundiales para el ODS 4 por organismo responsable y nivel de clasificación

Para muchos de los indicadores mundiales, es necesario profundizar el trabajo metodológico. El Grupo Interinstitucional y de Expertos sobre los Indicadores de los ODS, establecido por la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas para supervisar la elaboración del marco de seguimiento de dichos indicadores, ha adoptado una clasificación en tres niveles, según la existencia o no de una metodología establecida y la cobertura de datos. Para el ODS relativo a la educación, tres indicadores se clasifican en el nivel I (es decir que se dispone de una “metodología establecida… y los países producen datos periódicamente”); cuatro en el nivel II (existe una “metodología establecida… pero los países no producen datos periódicamente”) y dos en el nivel III (no se dispone todavía de una “metodología establecida”). Dos indicadores se han clasificado como de niveles múltiples. No obstante, aun en los casos en que los indicadores no están definidos plenamente, es posible informar acerca de las disparidades de género.

Pese a estos avances, el marco de seguimiento no va suficientemente lejos; un marco completo capaz de abordar la problemática de la igualdad de género en el ámbito educativo debería ser mucho más amplio. Igualar las oportunidades entre hombres y mujeres, sobre todo en términos de participación y resultados del aprendizaje, es necesario pero no suficiente para realizar la igualdad de género en el campo de la educación. Se requieren indicadores de cinco ámbitos más por lo menos para proveer un marco a la cuestión: normas, valores y actitudes de género (la educación puede influir en muchos de estos); instituciones exteriores al sistema educativo; leyes y políticas en los sistemas educativos; distribución de los recursos; y prácticas de enseñanza y aprendizaje (Unterhalter, 2015).

La edición 2016 del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo reconoció estas insuficiencias e introdujo un marco más extenso para el seguimiento de la igualdad de género en la educación (Cuadro 2). Un examen sistemático de los indicadores en todos los ámbitos rebasaría el alcance de este informe, pero se abordan de forma selectiva algunos indicadores exteriores al ámbito de las oportunidades educativas.

En esta sección del informe se abordan las disparidades de género en materia de participación en la educación, aprendizaje y desarrollo de competencias y en el acceso a puestos de liderazgo. Se describe luego el papel de la educación en otros ODS, distintos del ODS 4.

 

CUADRO 2: Posibles indicadores de desigualdad de género en educación, desglosados por ámbito